jueves, 12 de enero de 2012

Novedades que trae el año 2012

¡Hola, lectores y lectoras!

El año 2012 empieza, y empieza con mucha actividad en el canal de youtube Nietzschecheno. Os explicaré:

 - Para empezar, he de decir que el vídeo con el que comencé (junto a otros dos amigos) a producir material audiovisual ya ha llegado a las 14480 visitas. Casi nada... aún lo estamos flipando. ¡Gracias!

 - A raíz de esto, Youtube me ha ofrecido comenzar a generar beneficios por mis vídeos, petición a la cual estoy esperando para cumplir los 18 años. Estoy contento porque esto suele ser el paso previo a ser partner, y eso sería genial.

 - Tengo en mi cabeza un sinfín de ideas para grabar, ahora sólo queda encontrar el momento idóneo. Recordemos que estoy estudiando segundo de bachillerato, un curso que ocupa el 75% de mi vida. Joder, a ver si lo acabo ya.


En fin, que se presenta un año de nuevos vídeos. De momento, este mes subiré uno y procuraré que cada mes haya algo distinto para que podáis disfrutar de aquello que me apetece compartir con vosotros. Vlogs creo que serán pocos o ninguno, pero oye, no todo es vloggear.


Y que aún me parezca normal aquello que escuchaba en Diciembre: "A follar, a follar, que el mundo se va a acabar"...

¡Un Saludo!

lunes, 10 de octubre de 2011

¡Que no estaba muerto, estaba tomando cañas!

Querido lector,

Hoy se me ha pasado por la cabeza retomar el blog que hace un tiempo abrí como proyecto para una asignatura en mi colegio. Y creo que lo voy a hacer. En cualquier caso, te digo que tengo una cuenta en Twitter en la que soy @robledojavi y donde podrás verme más en activo.

Bueno, en primer lugar diré que me he sumergido en un proyecto bastante ambicioso, se trata de una productora amateur de material audiovisual donde pretendemos dar cabida a todo tipo de vídeos, desde los musicales hasta los cortos cinematográficos. Producciones Palski, así ha sido como la hemos dedicido bautizar y de momento ya disponemos de un vídeo subido y publicado en Youtube. Aquí abajo te lo dejo, por si te apeteciera echarle un vistazo.



En segundo lugar, me gustaría decirte que este año he empezado segundo de Bachillerato, ¡y vaya curso me espera! Dicen que es el más duro, denso, pesado y tortuoso (amén de otros sinónimos no tan "apropiados") de toda la etapa educativa y por lo que llevo dado, no se quedan atrás los piropos, no. Curso Física, Matemáticas II, Dibujo técnico II e Historia del Arte. ¿Que no sabes por qué mezclo una asignatura de humanidades con otras tres de ciencias? La respuesta es fácil... Soy un desastre con química. 


Por otro lado, creo que este año que entra (y en el que cumplo la mayoría de edad, todo sea dicho) va a traer muchas cosas. Esperemos que la cosa no decaiga y esto sea así. Lo cierto es que no me gustaría nada que al maldito mundo le diera por acabarse faltando dos meses para mi cumpleaños. ¡Malditos Mayas!


En fin, no te doy más la tabarra. El caso es que procuraré actualizar el blog con más asiduidad, así como cambiarle un poco el diseño y tratar de buscar un dominio .es o .com baratito donde poder alojarlo. ¡Ah!, que no se os olvide que los temas que más se tratarán por aquí tendrán que ver con los Social Media, el sonido, el baloncesto y la música. Al fin y al cabo, son mis pasiones.

¡Un Saludo, hereje!


PD: ¡Ah!, haciendo mención a mi estimado Peret, autor de la canción que le da nombre a este post os pongo un vídeo.




martes, 22 de marzo de 2011

Balada

Querido lector,

Desde que leí este fragmento del libro «Viatge d'hivern» escrito por Jaume Cabré no he parado de pensar y pensar. Ha sido de los pocos textos que me han dado ganas de releer y releer.

Como sé que tú eres poco impresionable,  y un tanto duro de pelar, te propongo que lo leas y me cuentes qué te ha transmitido.

Aquí tienes el enlace a la versión traducida por Concha Cardeñoso y Laia Mirabert al castellano.
Ací tens el mateix fragment, però en la seua versió original en català.

Espero que te guste, y que me hagas partícipe de tus opiniones.

Un Saludo, y hasta la vista.



lunes, 31 de mayo de 2010

El único consejo que te puedo dar

Querido lector,

Hace ya tiempo, alguien me contó una hecho sucedido en una estación de tren de la "España profunda" hace ya 60 años. Es corta y casi carece de argumento a primera vista, pero si vamos un poquito más allá de las letras, podremos descubrir muchas enseñanzas. Te invito a compartir tus reflexiones con el blog una vez leido.

Allá por el año 1960, un muchacho se dirigía con su padre hacia la estación de tren de su pueblo, una pequeña localidad de Cuenca, ya que estaba llamado por parte de la nación a realizar el servicio militar.                                                                                                           Este chico, que provenía de una familia trabajadora, jamás había salido de su pueblo y no conocía nada a parte de las puestas de sol desde la plaza central, la matanza o la cosecha.         Una vez en el andén, el padre del chico le pegó un empujón de repente a su hijo, y le hizo caer a las vías, que yacían solitarias a la espera del tren.
El hijo se levantó rápidamente y se apartó vías. Acto seguido le preguntó a su padre:
- Padre, ¿Por qué ha hecho eso?
A lo que el padre respondió:
- Hijo, nunca hemos podido ofrecerte nada. Ahora que te vas a la capital a servir al país, te he dado el empujón a las vías porque es el único consejo que puedo darte: No te fíes ni de tu padre.

¿Qué te parece? Te invito a que publiques tus impresiones aquí abajo, en el apartado "Comentarios"

¡Ah! Antes de dejarte de nuevo, querido lector, me gustaría recomendarte un blog que me ha llamado la atención mucho. Se trata de http://xcaperucitarosax.blogspot.com/]

Un Saludo, y hasta la vista.







miércoles, 26 de mayo de 2010

La leyenda del árbitro orquesta (J.L González)


Querido lector,

Continuando con los artículos que considero de lectura obligada si eres un devoto del baloncesto, aquí te dejo uno muy interesante escrito por Jose Luis González para TeamBasket. Espero que lo disfrutes y que puedas sacar alguna reflexión. Si la tienes, te invito a que la comentes abajo.


Permitirme que descienda a los ‘infiernos’ del baloncesto base para contar una experiencia inquietante, la de un ‘árbitro orquesta’ que asegura estar estresado y que ha decidido dimitir. Cuidar el baloncesto base supone cuidar dos colectivos fundamentales: entrenadores y árbitros.

Por desgracia, en casi toda España (hay honrosas excepciones) los clubes no se toman demasiado en serio esta premisa y nos topamos en ocasiones con entrenadores de base que son una auténtica ruina para la formación integral del joven deportista, tanto como jugador, como persona. Por desgracia, es cada vez más frecuente, encontrarse con entrenadores de base agresivos, más preocupados de lograr resultados que de enseñar técnica individual, defensa o de reforzar valores relacionados con la generosidad o el espíritu de equipo.
Pero si la mayoría de los clubes, colegios, asociaciones y demás colectivos que trabajan con el baloncesto base tienen ese déficit respecto al perfil del entrenador-formador que deben tener en sus organigramas de trabajo, algo similar ocurre con el arbitraje. Igual soy muy antiguo, pero en mis tiempos me enseñaron que el árbitro de base es clave en la enseñanza del baloncesto. El árbitro que pita a benjamines, no solo debe sancionar una determinada infracción, sino ir un paso más allá y explicar porque se produce la infracción y se sanciona. Árbitros más experimentados deben ‘trabajar’ esos partidos de benjamines o alevines, junto a nuevos árbitros en formación. Debe haber una evaluación que rara vez se produce. ¿Dónde está el problema?, en el caso de los árbitros, evidentemente, en las federaciones.

Un ejemplo, el caso del ‘árbitro orquesta’ que comentaba que pertenece al colectivo arbitral de la Federación de Baloncesto de la Comunidad Valenciana. El chaval, jovencito él, se presenta a pitar su partido de infantiles. Los dos equipos calientan en una mañana fría, en una cancha a la intemperie. El árbitro señala los tres minutos de rigor para el inicio del partido, se coloca el silbato y coge un crono para compaginar labores arbitrales y de cronometrador. Previamente, como en la mesa no hay nadie, por no haber no hay ni mesa, requiere a un padre-voluntario que lleve el acta del partido, aún a sabiendas que ese padre nunca antes había visto un acta.
Balón al aire, y primeros problemas porque el partido es duro y requiere mucha concentración para ver lo que pasa en las zonas; las posesiones se extienden en demasía porque el pobre chaval anda nervioso y se le olvida vigilar adecuadamente el crono. El partido está igualado, le llegan reproches desde la grada de padres-forofos (muy habituales en estos tiempos) y ya, absolutamente estresado y fuera de sí, pide un tiempo muerto, para el partido y coge aire para poder enfilar los últimos minutos con algo de concentración. Al acabar le pregunto cómo está y por qué no ha tenido mesa y crono. Me dice que no es la primera vez que le pasa que faltan mesas y que faltan árbitros, y que él está perdiendo la ilusión y lo va a dejar porque así no puede seguir. Lógico, lo entiendo… pierde la ilusión él, la pierden los chavales, también los padres, los entrenadores. ¿Interesa a alguien el baloncesto base?

martes, 25 de mayo de 2010

El Idiota (Javier Dale)


Querido lector,

Me gustaría compartir contigo un artículo que encontré navegando por Internet hace ya tiempo, y que considero de obligada lectura si realmente te consideras un amante del baloncesto. Escrito por Javier Dalé para Basketconfidencial.

-¡Pero árbitro, joder, ¿no has visto que ha pisado la línea?! Me cago en tu padre, ¡cómo se nota que vives por la zona!

-¡Eso ha sido falta, joder! ¡Vete a tomar por culo!

-¡Qué malos sois, qué malos sois…! ¡Que no podéis hacerlo así, que os cargáis esto, hombre!

Estas frases son sólo un resumen de lo que escuché en la grada mientras veía un partido de baloncesto. Son exabruptos reprobables ya en una cancha ACB, pero lo son aún más si se pronuncian en el marco de un partido de categorías base de la región de Murcia. Y más aún si quien las pronuncia es el padre de uno de los jugadores. Aunque más que el de padre, se ganó otro calificativo: el de idiota.

Y sí, el árbitro se equivocó. ¿Pero cómo no va a equivocarse un chico de veinte, todo lo más veintipocos años, en un partido ajustado disputado un sábado por la mañana y en el que desde la grada un grupo de señores de más de cuarenta años, con el idiota como líder, le increpa? Ese árbitro no es más que un chico que disfruta del baloncesto, que se saca un dinero extra arbitrando en categorías base, que renuncia al ocio de un viernes por la noche y a la mañana de un sábado para permitir que otros chicos, menores que él, disfruten del baloncesto. Sólo por eso ya se trata de un chico ejemplar ¿Que se equivoca? ¡Claro que se equivoca! Como se equivocan los jugadores y los entrenadores de las categorías base, que para eso son base: para aprender. Sin embargo, ni el idiota ni sus acompañantes censuraban a sus jugadores –sus hijos– cuando fallaban un tiro fácil. Ni cuando el entrenador tomaba una decisión errónea. Pero si el árbitro erraba en la penalización de una falta, sí que se acordaban de él, de su padre, de parte de su familia. Y le insultaban hasta causar vergüenza ajena.
Al término del partido –no hace falta decir cuál: lamentablemente, sucede en cualquier parte–, un jugador del equipo ganador, que se llevó el triunfo en la prórroga, gritó a sus rivales: “¡Que os den por el culo a todos ya! ¡Que os jodan!”. Su entrenador se abalanzó sobre él para que se callara, y para evitar la incipiente pelea que, desde la grada, se vislumbraba en los banquillos. ¿Un buen gesto? Sí, aunque manchado por la arenga que, en voz alta, lanzó a sus jugadores durante un tiempo muerto: “¡Jugamos contra siete (los rivales y los árbitros, se entiende), pero no nos van a joder!”. Y minimizada por la técnica que se ganó por insultar a los árbitros. Y por sus diálogos con el idiota que, aún en la grada, también ‘aconsejaba’ –es un decir– al entrenador de su hijo y de sus amigos. Y es que el idiota tiene conciencia, o cree tenerla. La reprimenda que le soltó a los jugadores de su equipo cuando salieron de los vestuarios, ya con el partido concluido, fue notable. Básicamente argumentaba que ellos tenían que dedicarse a jugar, aunque los árbitros sean muy malos. Supongo yo que será porque para agredir verbalmente a los árbitros –insisto: chicos de veinte, ventipocos años–, ponerlos nerviosos y hacer que se sientan amenazados se bastan y se sobran él y sus acólitos.
Que carece de toda instrucción. Es la cuarta acepción que admite la RAE respecto al término idiota. Y el padre de aquel jugador (y cuyos clones, desgraciadamente, a buen seguro que poblaron muchas canchas del baloncesto de base) encaja a la perfección en la descripción. Que no se sienta insultado –ni él, ni nadie que se dé por aludido en este texto–, sino definido. Y si ya siente un poco de vergüenza quizá esté en el camino de corregirse.

“¡Llevo viendo baloncesto desde benjamines y nunca había visto a un árbitro tan malo como éste! ¡Coño, todo lo que ha liado! ¡Que no lo había visto ni en el fútbol! ¡Luego claro que pasa lo que pasa!”, dijo el idiota –mi idiota– al término del partido, y a la vista de los padres del equipo rival. No, idiota. El árbitro no era malo: era un chico joven, devoto del baloncesto, que se equivocó y al que tú increpaste como si te fuera la vida en ello. Y la lió –se lió– porque estuviste agrediéndole durante dos horas. Y no lo habías visto ni en el fútbol porque lo tuyo es para verlo. Para verte, para que te veas. Y para que te lo hagas mirar. Y si pasa lo que pasa será porque prende lo que tú has encendido, provocado y avivado. Y sí, eres idiota. La buena noticia es que es algo que se puede corregir. Hazlo. Tu hijo acabará agradeciéndotelo. Y así sí evitarás que pase lo que pasa.
(Ah, por cierto. El equipo del idiota fue el que ganó el encuentro. No quiero pensar qué podría haber pasado si hubiera perdido.)

miércoles, 19 de mayo de 2010

El Spotting

Querido lector:

Hoy quiero comentar algo acerca una de mis mayores aficiones: El Spotting.

El Spotting, según Wikipedia es "La observación y el registro de aviones,barcos,trenes, tanto en modo escrito como fotográfico." pero para mi es mucho más que eso. Para mí significa mezclar la fotografía con la aviación (que por si no lo he dicho, es otra de mis aficiones) para que el combinado sea fascinante.

Personalmente, empecé a spottear aviones hace cerca de un año, que es cuando decidí adquirir una cámara fotográfica de mayor calibre, me gustaría analizar las ventajas y las desventajas de esta manera de pasar tu tiempo, y después dar varias recomendaciones por si os interesa más.

Como el pescador que va toda la tarde al mar sin saber lo que pescará, los spotters nos apostamos en las proximidades de los aeropuertos y nos dedicamos a fotografiar aviones. Como todo, a partir de las bases sentadas, cada persona opta por un tipo de fotografía distinta.

Mucha gente nos considera bichos raros, pero nosotros opinamos que es un hobby como cualquier otro más.

La primera foto que pongo es una que tomé en el V Festival Aereo Ciudad de Valencia en el 2008, es una de mis primeras fotos.
La segunda sin embargo, es una de las más comentadas en la web donde subo las fotografías: AviationCorner.




Sin más, espero que hayas aprendido algo más acerca de mis aficiones.
Hasta la próxima, querido lector

Un Saludo